
Creo que en toda España una de las tapas o ración favorita cuando vas de tapeo, son las patatas bravas, pero hay que saber encontrar el lugar donde sean un manjar pues a veces te encuentras que son congeladas y se nota un montón o que llevan mucho tiempo fritas y las pasan por el microondas, delito que debería ser castigado con una reprimenda en buen tono, desde luego. Lleva su tiempo y alguna metedura de pata el llegar a encontrar el bar o cervecería idónea donde disfrutar de un tapeo y un rato agradable.
Donde más me gustan es en mi casa, las hago los fines de semana cuando estamos todos. He probado varias técnicas o sistemas para darles el punto picante que nos gusta, un alioli, tabasco, etc. En nuestra ciudad se comen con una salsa mayonesa y unas gotas de picante encima.
Pero hace algún tiempo paseando por internet vi que en Madrid hacen una rica salsa brava para acompañarlas, así que me puse manos a la obra y ya está hecha y probada con agrado por parte de todos, debo decir que la vi en la página de mis admirados Mar y Javier de Gastronomía y cia.
Mi consejo es que la cantidad de cayena a añadir a la receta sera según vuestro gusto, todo el mundo no tolera la misma cantidad, pero hacer esta salsa en casa vale la pena, no entretiene mucho y esta divina !tiene un peligro!
Esta tan rica que ya la he aplicado a otros platos y me declaro fan incondicional de ella.
Para no tener que hacer esta salsa cada semana, hago esta cantidad de ingredientes y después la pongo en botes salen dos y un poco más, despúes utilizo el método de conserva, para guardarla sin riesgo de estropearse, así tengo un bote siempre en la reserva.
INGREDIENTES:
- 1kg. de tomate maduro, mejor de rama
- 3 dientes de ajo
- 4 cayenas
- 1 Cebolla tierna, mediana
- 1 cucharadita de pimentón picante de La Vera
- Sal, azúcar y pimienta negra
- 1 chorrito de vinagre de Jerez
- Aceite de Oliva Virgen Extra
ELABORACIÓN:
- Pelar los tomates y quitar las semillas y batirlos con la batidora añadiendo el azúcar.
- Cortar la cebolla y los ajos en brunoise, poner un poco de aceite de oliva virgen extra en una sartén y pocharlo hasta que este transparente, cuando este blandita la cebolla incorporar las cayenas sin rabito ni semillas más la cucharadita de pimentón.
- Removerlo rápidamente para evitar que se queme y seguidamente añadir el tomate, rallado o batido. Dar más potencia al fuego, salpimentar al gusto y añadir el vinagre de Jerez.
- Una vez que la salsa de tomate empiece a hervir, bajar el fuego y dejar cocer hasta que pierda toda el agua, removiendo de vez en cuando para evitar que pueda pegarse al fondo y dar a la salsa la consistencia o espesor que más os guste.
- Probar si es de vuestro gusto la cantidad de picante que habéis puesto y si es escasa podéis añadir alguna cayena más. Si por el contrario os habéis pasado de picante tendríais que añadir un poco más de tomate.
- A mí me gusta más triturar el tomate antes de hacer la receta, si batimos la salsa una vez que ya está hecha siempre cambia su color, se hace más claro, y me gusta que tenga un color rojo intenso.
- Antes de poner en botes o en la salsera para servir, quitar las cayenas y ya está lista para servir sobre vuestras patatas bravas.
Como decía antes las he probado con tortilla de patatas y hasta la he añadido en una empanada de carne y le dio un punto muy rico, me pareció estupenda.
Ya tenéis una buena salsa para esas comidas o cenas que vamos a tener este verano con amigos o familia al aire libre, que la disfrutéis.
No hay comentarios:
Publicar un comentario